Desde hace casi un año, desde el programa de radio y desde esta página, hemos hecho varios intentos para saber qué pasaría con el beneficio de transporte colectivo urbano gratuito, para Discapacitados en Montevideo, con vistas a la reforma e informatización del cobro de pasajes. Como consta en varias entradas, hemos interrogado a unos cuantos actores del Parlamento, la Comisión Honoraria del Discapacitado, del Área de Discapacidad de la Intendencia, Dirección de
Transporte de la Comuna, de los Consejos Vecinales, y de
, obteniendo como respuesta invariable que no eran decisiones que pasaran por sus respectivas juridisciones.
, obteniendo como respuesta invariable que no eran decisiones que pasaran por sus respectivas juridisciones. Como a nadie que haya pasado alguna vez por nuestra capital se le escapa, la mayor compañía de transporte colectivo es la ya mencionada empresa. Por ello, entre otras cosas de tipo ya no estrictamente comercial, es que hemos manifestado más de una vez que la influencia que ostenta en las decisiones comunales es, precisamente: descomunal. Entonces resulta por demás sospechoso, que ni en la Intendencia, la CNHD, el Parlamento y la Compañía de marras, hasta hoy no haya dado respuesta alguna a la pregunta de si habrá limitación en la cantidad de viajes que, actualmente, quienes poseemos pase libre por discapacidad.
En el día de hoy, un conocido actor de la causa de la discapacidad, me comentó que en charla con alguna autoridad del área social de la Intendencia, logró que le reconocieran que habrá una importantísima restricción en el número de viajes sin costo para los discapacitados. Y que además estos pocos viajes serán autorizados exclusivamente a los efectos de transporte hacia los centros de rehabilitación. También que aquellos usuarios con discapacidad que tengan trabajo, deberán abonar pasaje como todos.
Evidentemente, es una pobre concepción de igualdad la que la Inendencia Municipal de Montevideo tiene. Por cierto muy lejana al concepto equiparación de oportunidades de las Naciones Unidas en tratados signados por nuestro País. También muy pobre el concepto de rehabilitación, porque es sabido que la mejor rehabilitación es la que propende a la inclusión integral y que, en el mejor de los casos es a través del trabajo.
Todo parece develar que en el imaginario de los jerarcas públicos y privados en el tema el lugar que nos corresponde a las personas con discapacidad es la marginación. Y quienes tenemos dignidad y ganas de salir adelante, seremos privados de la Pensión del Banco de Previsión Social, el beneficio de la gratuidad del transporte colectivoy, quién sabe que otro tipo de beneficio.